La Escuela
Católica es una comunidad educativa y evangelizadora que se centra en la
misión salvífica de Jesucristo; educar y evangelizar son dos fines íntimamente
relacionados.
La comunidad
educativa católica posee una personalidad propia centrada en la fe,
integrándose ésta con el pensamiento, propiciando uno intelectual, que nutre
la religiosidad e inspira la acción.